sábado, 12 de febrero de 2011

El mundo del becario

Si, soy becaria

Sí, es cierto, soy becaria. Llevo siendo becaria desde el último año de carrera, primero trabajé en una biblioteca haciendo labores de auxiliar, a la universidad le benefició bastante: ella me pagaba un mini sueldo y tenía a una persona que hacía el trabajo de auxiliar sin necesitar contratar a alguien y pagarle seguridad social; yo también me beneficie: aprendí a estar entre el maravilloso mundo de los libros, aprendí diversas tareas útiles para el futuro y pude poner en mi flamante curriculum (o ridiculum, como prefieras llamarlo) que había disfrutado durante un año de esa maravillosa oportunidad.
Después tuve la gran suerte, y dicho esto sin segundas y sin ironía, de conseguir una beca de investigación en la universidad. Este es mi tercer año y el primero que existo para la seguridad social. Debo decir que estoy feliz y que a pesar de los pesares me encanta mi trabajo.
No obstante, estoy cansada de pensar que hoy en día, los jóvenes nos tenemos que conformar con que nos den un sueldo, como si eso fuera lo único a lo que podemos aspirar, o cómo si tuviéramos que dar las gracias por que nos paguen por un trabajo que hacemos. Es el cuarto año de mi vida que trabajo de forma continua (antes sólo había hecho trabajos temporales) y en mi vida laboral tan sólo consta que he trabajado algo menos de un año (contando con todos los trabajos veraniegos que hice durante la carrera).
Pero, a pesar de ello, tengo que dar las gracias, porque hay muchos compañeros que tienen menos oportunidades que yo. Creo que lo grave del asunto no es que yo me sienta agradecida sino que el mundo, en general, y los universitarios, en particular, nos tengamos que conformar con estar trabajando los primeros años de nuestra vida sin cotizar, o con pelearnos con trabajos de mierda para los que estamos excesivamente formados y que podíamos haber hecho igualmente cuando teníamos 18 años y terminamos bachillerato. Si España quiere personas formadas que busque también la forma de darles salida, de ofrecerles oportunidades, de intentar conservar el dinero que han invertido en esas personas y no que se beneficié de el otro país, como por ejemplo Alemania.
Si, es cierto, soy becaria. Probablemente dentro de un par de años, para el 2014 pase a ser un número más de la cola del paro, eso después de haber peleado durante cuatro años por conseguir algo, por haber echado dos millones de becas, haber pedido tres mil ayudas y ser toda una experta en hacer memorias de investigación... quizás monte un puestecillo: Investigadora frustrada se ofrece para hacer memorias de investigación para toda clase de becas o ayudas!

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Te has pasado... van a rodar cabezas...

Anónimo dijo...

Ex-cesivo...

Víctor Hugo. dijo...

Lo de "ridiculum" me ha marcado...
¡Como te enseñe el mío alucinas!XD