jueves, 22 de marzo de 2007

otro mundo es posible...

Platón en el año 370 a.C escribió la República, en ella otro mundo era posible... los gobernantes debían ser filósofos y la polis debía hacer todo lo posible por dar a sus ciudadanos la mejor educación intelectual posible. Platón pensaba que para tener buenos ciudadanos se debía apostar por el conocimiento... muy pocos estarían en posesión de ese conocimiento, contemplarían el mundo de las ideas y una vez que fueran iluminados por ellas podrían regresar a la caverna e ilustrar al resto de sus coetáneos, a los que habían sido compañeros de su oscuridad (me pregunto en que momento nos encontramos hoy en día...)
Tomás Moro en el año 1516 escribió su Utopía, en su isla imaginaria pensó un mundo mejor. Tommaso Campanella (quizás más desconocido) en 1623 escribió su Civitas solis (o ciudad del Sol) , inspirado en Platón y Moro describió un verdadero paraíso, una ciudad basada en la igualdad, en la que la educación y el trabajo son universales (ojalá se pudiera decir ahora lo mismo).
Pero vamos a dar un paso en el tiempo... dos siglos más tarde en 1840 Etienne Cabet escribió una obra en la que describió su ciudad ideal Icaria, esta utopía fue llevada a cabo en EEUU por el propio Cabet y 280 seguidores (duró hasta 1895). Consistía en una sociedad basada en la fraternidad en la que los máximos a seguir eran la solidaridad, la igualdad, la libertad, la educación etc. El primero derecho era vivir y el primer deber, trabajar.
En el siglo XX nos encontramos con obras como Ecotopía de Ernest Callenbach, influído por el movimiento hippy norteamericano de los 60, defendía la interacción entre los miembros de una sociedad para conseguir un mundo mejor, el mayor respeto hacía la naturaleza y la mejor cohesión con el medio que nos rodea.
En nuestros días hemos dejado de soñar... ya no creemos en un mundo mejor, nos conformamos con el que tenemos... o no es cierto? Vivimos en la sociedad del consumo, en la sociedad del bienestar, pensamos que ya no queda nada por hacer y nos limitamos a vivir nuestro día a día sin pensar mucho en Utopías... en ideales... o en filosofía, porque consideramos que eso son cosas del pasado.
No penséis que soy una pobre ilusa, tengo los pies en la tierra... pero alguien me ha recordado hace poco que otro mundo es posible... y tiene razón... Platón, Moro, Campanella, Cabet, Callenbach... y muchos otros dibujaron su mundo y lo pusieron en conocimiento de los demás, quizás su proyecto fracasara pero al menos intentaron hacer algo diferente. El mundo ideal no existe... es un sueño, una quimera... pero por qué no intentar mejorar el que tenemos? por qué no apostar por qué de una vez por todas la razón gane a la sinrazón?
Creo que fue Publio Terencio (autor de comedias durante la República romana) quien dijo esto... pero mi Utopía sería una sociedad en la que cada persona dijera aquello de: "Soy hombre, nada de lo humano me es ajeno"

2 comentarios:

Biribibli dijo...

¿qué clase de hombre es aquel que no trabaja para hacer un mundo mejor? Pregunta que nos puede resultar incómoda hoy en dia en una sociedad conformista que rechaza los idealismos, ya que esta pregunta va seguida de otra: ¿qué clase de hombres somos? vale la pena hacerse esta pregunta aunque la respuesta no nos agrade, porque por lo menos sirve como toma de conciencia de nuestra condición actual (a veces pienso que lo peor es que hemos tomado conciencia de ello y nos hemos resignado a ello) y puede constituir un primer paso, una invitación, hacia un cambio de mentalidad.
En un momento en el que el poder del hombre es incuestionable, y parece no tener límites, hemos olvidado una de nuestras mejores capacidades, la de imaginar (y conseguir) un mundo mejor. Otro mundo es posible. pero¿quién recogerá el testigo de Platón, Moro o Campanella?
Gracias por recordarnoslo. Sí, otro mundo es posible y lo habíamos olvidado por completo.

Ajá... te vi! dijo...

El hecho de imaginarnos otro mundo, mejor, más justo, más al alcance de nuestro mano, es el motor de muchos de nosotros. Cuando te encuentras con un... pero si las cosas son asi, porque te molestas en cambiarlas, y te chocas en la frente con el señor conformismo.... y aun asi, en muchas zonas el agua potable es un chiste, una vacuna es algo que se pincha en la ciudad, o una diarrea es causa de rezar al dios de turno y de sacrificio para no llegar al terrible mal... Y aun asi nos persigue el don conformismo, como si la fuerza ciudadana fuera inutil. Otro mundo es posible, y debe serlo... cambiandolo desde la profundidad, poco a poco. Cambiar hechos, situaciones, y metalidades, muchas veces lo mas irradicable... tan facil poner un pozo, y tan dificil intentar enseñar, mostrar un contexto, para aumentar las visiones, globales...

La medicina, no hay otra cosa más social, siento mucho declinarme hacia ello, algo bueno tendra que tener después de junios tan...uhm?

pd: señorita, me encanta tu nick, tu narrativa...yo pondría delante un ajá para que sonara algo más chic!taconeo de aguja...

Os sigo leyendo!